Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Loco está el que cree en las lágrimas de un heredero
Si quieres ver a tu marido gordito, después de la sopa dale un traguito.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Ser feliz como pez en el agua
Sabemos del otoño cuando la hoja llega al moño.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
Todos los caminos conducen a roma.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Si vives con tu suegra y tu mujer, pronto te echas a perder.
Vive y deja vivir.
Todo hombre que quiera mentir, gran memoria debe tener.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Estar armado hasta los dientes
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
Si hay miseria, que no se note
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
La juventud no esta perdida, solo desorientada.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Estoy como gallo en corral ajeno
ala mier........ los pastores que la pascua ya paso
La muerte tiene las piernas frías.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Está mal pelado el chancho.
A enfermo, niño o anciano, hay que tenderles la mano.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
Más vale que sobre que no que falte.
Una taza de café trae cuarenta años de amistad.
A confesión de parte relevo de prueba.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Cada día un grano pon, y harás un montón.
El criado, el gallo y el amo: un año; si es bueno: dos; ya tres: ¡os!.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Dios dice ayúdate que yo te ayudaré.
La hermosa mujer, es una buena mujer.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Dios sea loado, el pan comido y el corral cagado.
A galgo viejo, dadle liebre, no conejo.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
El miedo guarda la viña.