A mamar, todos nacen sabiendo.
La avaricia es como el fuego, cuando más leña se pone, más arde.
Incluso si estás acorralado por un tigre, si mantienes la calma puedes sobrevivir.
A galgo mojado, liebre enjuta.
Existe la falsificación debido a que existe algo que es real.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Septiembre en fin de mes, el calor vuelve otra vez.
El cebo oculta el anzuelo.
Nadie se muere hasta que Dios quiere.
Aquí morirá Sansón y cuantos con él son.
Orden y contraorden, desorden.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta.
A nadie le huelen mal sus pedos, ni le parecen sus hijos feos.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
Dios retarda la justicia, pero no la olvida.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
El que temprano se levanta, cualquier bulto lo espanta.
El arbolito desde chiquito.
Casa oscura, candela cuesta.
Si el pimentonero se acerca a tu casa, la nieve baja.
En Octubre, de la sombra huye.
Manos duchas comen truchas.
Juntarse el hambre con las ganas de comer.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
No mes dos mortos mata os teus porcos
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
Cuando hay orden, hay muy poco que hacer.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Como el burro del aguador, cargado de agua y muerto de sed.
Dar antes que amagar.
Sal no se cuenta con que es salado.
Lo que no quiere el hortelano le produce la huerta.
No se pierde lo que se dilata.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
Hablar con bestias es para molestias.
Unos nacieron para moler y otros para ser molidos.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.
Cuando no sepas qué hacer, échate un cigarro y tómate un café.
Cuando hables, procura que tus palabras sean mejores que tu silencio.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Variante: Buena es la tardanza, que hace la carrera segura.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
No se toman truchas a bragas enjutas.