Tarde en casar y malcasar, son a la par.
El trabajo entero de un año depende de un buen comienzo en primavera.
Lento pero seguro.
Más ordinario que un sicario en un burro.
La magnificencia prestada, es miseria.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
A quien anda sin dinero, lo ponen de candelero.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
La madre y el delantal, tapan mucho mal.
Toma el tiempo conforme viene, pues otra cosa no puedes.
Ten una sola mente y una sola fe, entonces podrás conquistar a tus enemigos y vivir una vida larga y feliz
Trabajando por cuenta ajena, poco se gana y mucho se pena.
Los langostinos, en el mar estaban y ya pedían vino.
Pedir más es avaricia.
Al albéitar, no le duele la carne de la bestia.
El empezar es el comienzo del acabar.
No somos ríos, para no volver atrás.
A menudo una pequeña chispa logra encender un gran fuego.
El agua fresca se bebe en jarro.
Hacer de tripas corazón.
El que no puede tañer arpa, tañe flauta.
En gustos y colores, no discuten los doctores.
A cada cerdo, le llega su sábado.
Nadie da duros a cuatro pesetas.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Las penas con pan son buenas.
No muestres los dientes hasta que puedas morder.
Caballo que alcanza, pasar querría.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
Al higo por amigo
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
No le llames trigo hasta que esté en el silo.
Cuando el gallo canta, la gente se levanta.
Entre col y col, lechuga.
Es más fácil ver una paja en el ojo ajeno, que una viga en el propio.
Cual es el rey, tal es la grey.
Hasta el ladrón desconfía del ladrón.
Aunque me veas vestida de lana no soy borrego.
El que mucho abarca, poco acaba.
No saber una jota.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Más barato es cuidar que edificar.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.