Leña verde no ahuma, pero ennegrece.
Cuando todo se hierve, te pueden dar gato por liebre.
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
El que de la ira se deja vencer, se expone a perder.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
Olla con jamón y gallina, ¡canela fina!.
Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
La avaricia es la pobreza de los ricos.
No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.
Siempre le dan habas al que no tiene muelas.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Está creyendo la beata, que quien reza y peca empata.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
¿Por qué lanzarse al agua antes de que la barca haya naufragado?
El que no madruga con el Sol no goza del día.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
No comas todo lo que puedes, no gastes todo lo que tienes, no creas todo lo que oigas, no digas todo lo que sabes.
Por donde la cabra pasa, todo lo arrasa.
Jornal del obrero suele quedarse en la tienda del tabernero.
Todos dan consejo y pocos lo toman.
Nadie es sabio en todas partes.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
El abismo lleva al abismo
Dos bueyes machos no viven en una misma cueva.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
Más vale dejar a tu hijo con mocos que cortarle las narices.
Toma y daca.
Más vale el hueso en Marzo que la carne en Mayo.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
El arco iris brilla después de la tempestad.
Beber sin comer, maña de ranas es.
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
El hombre de carácter atraviesa mil ríos sin mojarse los zapatos
De lejos parecen y de cerca son.
El perro flaco todo es pulgas.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
Boca de miel y manos de hiel.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Quien madruga halla en la fuente agua fresca y transparente.
Poco freno basta, para la mujer casta.
El asno enamorado, muéstralo a coces y a bocados.
Lo que está por pasar pasará.
El que come y canta algún sentido le falta.