Ando enamorado, y no tengo blanca ni cornado.
La carta, corta, clara y bien notada.
Bien juega quien mira.
Comida que mucho hierve, sabor pierde.
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
El niño meón, que calaba siete mantas y un colchón.
La lengua larga es señal de mano corta.
Entre tres la tenían y ella meaba, y no meaba a gusto la condenada.
Más chuletas y menos servilletas.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
No dejes crecer la hierba en el amino de la verdad.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Compañía de dos, mi perro y yo.
En el mes de San Juan, al sol se cuece el pan.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
Ni aunque estudie en Salamanca, se hace la prieta blanca.
Abre las ventanas al cierzo y al oriente y ciérralas al mediodía y poniente.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
El hilo se revienta por lo más delgado.
Bueno es ser lo que se quiere parecer.
Guardóse de la mosca y le comió una araña.
La casa se arruina por la cocina.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
El labrador tiene que sembrar para recolectar.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
Con paciencia y voluntad, se logra todo y algo más.
No todo lo grande es bueno, pero todo lo bueno es grande.
El que se enfada en la boda, la pierde toda.
Aceite y vino, bálsamo divino.
Ni lugar sin taberna, ni puta sin alcahueta.
En San Antón, calabazas al sol.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
El que bien te quiere te hará llorar.
Dios da frío según la ropa.
Lo que poco cuesta, poco se aprecia.
Gran tocado y chico recado.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
Hablar de virtud es poco; practicarla es el todo.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
Caballo chiquillo, siempre potrillo, caballo grande aunque no ande.
El sol ablanda la cera y endurece la tierra.
Más caga un buey que cien golondrinas.
Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
El que no aprende es porque no quiere.
El que al mundo vino y no toma vino, ¿a qué carajo vino?.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.