Caballo ajeno, ni come ni se cansa.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
Tiene más carne un zancudo en la punta del ala.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Del médico y del enterrador, cuanto más lejos mejor.
No se acuerda el cura de cuando fue sacristan.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
De todos es la huerta que no tiene cerca ni puerta.
Que mi capa sea larga o corta, ¿qué te importa?.
Cada día que amanece el número de tontos crece.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
Si vas a creer todo lo que lees, mejor no leas.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Por males de nervios nunca se tocó a muerto.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
Gato gordo, honra su casa.
Niebla en la sierra, agua en la tierra.
Hasta que no pase San urbano, no te vistas de verano.
Un padre puede mantener diez hijos, diez hijos no pueden mantener a un padre.
Es más fácil cazar moscas con miel que con vinagre.
El buen vino de ha de beber en cristal fino.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
Peso y medida quitan al hombre fatiga.
A causa perdida, mucha palabrería.
Perro no come perro y tú ya me estás tragando.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Con el marisco, nada de vino arisco.
En enero, el besugo es caballero.
Con promesas no se cubre la mesa.
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.
No son las malas hierbas las que matan el trigo sino la negligencia del agricultor.
La pobre está más mamada, que teta recién casada.
La fortuna es de vidrio y se quiebra con cualquier golpecillo.
La casa, la mujer la hace o deshace.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
La que fue flor, algo le queda de olor.
A persona lisonjera no le des oreja.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
Alternativa: Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.
Ningún hombre puede ser feliz si no se aprecia a sí mismo
Hasta ajustar, regatear.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.