Más vale honra sin barcos que barcos sin honra
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
Sin viento no hay oleaje.
El ladrón no roba jamás una campana.
Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.
No pongas a tu mejor amigo en la disyuntiva de tener que elegir entre ti y una cruz de caballero
Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
Hablar a tiempo requiere tiento.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
Visitas de tarde en tarde y corticas.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
La única razón para no triunfar en la vida es no haber nacido.
En Abril y en mayo no dejes en la casa el sayo.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.
Fruta nueva, si no está madura, no es buena.
El hombre más listo enloquece al amar; la mujer más tonta se vuelve lista cuando ama
Para aprender, nunca es tarde.
La admiración alaba, el amor es mudo
El mundo es de la gente activa
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Dios nos da nueces, pero no las casca.
En gran río, gran pez, más ahógase alguna vez.
Ajo cebollino, para con vino.
Els lladres grans enforquen als petits.
Quien bebe tras la cocina, dé una higa a la medicina.
Tu viña preciada, entrando Marzo labrada.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
Cuando la zorra predica, no están seguros los pollos.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
Padecer cochura por hermosura.
Hambre matada, comida acabada.
Se hace pesado el muerto cuando siente que lo cargan.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Deja tranquilos a los perros que duermen.
A quien se hace el sordo, barreno gordo.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.