Ruego de Rey, mandato es.
La ventura es paño que poco dura.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Después del arroz, pescado y tocino, se bebe buen vino.
No hagas leña del árbol caído.
Desde lejos te escribo, y desde cerca no te visito.
Quitáronle a la tuerta, y diéronlo a la ciega.
Joya es la fama para bien guardarla.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
Del árbol caído todo el mundo hace leña.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Cabra coja, no tenga fiesta.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
Lo que va viene.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Vino, amigo, aceite y tocino, son mejores los más antiguos.
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.
A Seguro se lo llevaron preso
De Abril y de la mujer, todo lo malo hay que temer.
El que tiene ictericia, todo lo ve pajizo.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Del mal vino, buena borrachera.
Después de comer, ni un sobre escrito leer.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
El mucho joder "excompone" el cuerpo.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
El que a feo ama, bonito lo ve.
La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
El avariento nunca está contento.
De perdidas al río.
A últimos de Noviembre, coge tu aceituna siempre.
El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.
Si digo que la yegua es parda, es porque tengo los pelos en las manos.
Nadie arrebañando engorda.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Cuando mi madre esta en misa, yo bailo en camisa.
No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
Mal es sufrir, pero sufrirlo mal es mayor mal.
Donde hay hambre no hay pan duro.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
Agarra al toro por los cuernos, al hombre por la palabra.
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
Amor no es quien enciende la flama en el corazón, sino la pareja que mutuamente la mantiene viva.
Quien castiga con ira, más se venga que castiga.
La arada y el arado requieren hombre bien alimentado.