Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
Aunque no nos hablemos, bien nos queremos.
El que nace para ochavo, no llega a cuarto.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
Las penas, con un cullillo de palo degüellan.
En Septiembre o llena los puentes o seca las fuentes.
Los celos ciegan la razón.
El celoso no puede ser jocoso.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Ni el libro cerrado da sabiduría, ni el título por sí solo da maestría.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Con el callar, vencerás.
Gato enratado no quiere pescado.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
El mundo promete y no da, y si algo te da, caro te lo cobrará.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
No hay árbol como el nogal, ni fruta como el madroño, ni cosa que encaje mejor que lo que sabes en él.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
El pescado y el huésped, a los tres días hieden.
A fullero, fullero y medio.
Con pedantes, ni un instante.
Bebe y ata la bota.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Alguien se puede salvar de un rayo; pero de la raya no.
Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
Burgos, ciudad sin cuestas y si hay alguna se le ponen escaleras.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
Ama gorda, leche poca.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Fingir no es mentir.
La viña del ruin, se poda en Abril.
La labor de Enero no la cambies por dinero.
Que me siembres en Marzo, que me siembres en Abril, hasta Mayo no he de salir.
Buena fama merece quien por su patria muere.
Llegar a ser, ascendiendo, es mejor que nacer siendo.
Con la barriga vacía, ninguno muestra alegría.
La mujer y la escopeta, en casa déjalas quietas.
No hay dicha, sino diligencia.
Para colmo de males, tratar con animales.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Cuatro pies en la cama y no está padre.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
Domingo sucio, semana puerca.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.