No te digo que te vayas, pero ahí tienes la puerta.
Como que se murió si me debía.
Al revés te lo digo, para que me entiendas.
Calentar el horno para que cueza otro, es de hombre bobo.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
Amistades conserva la pared medianera.
Día de Santa Lucía, lo que mengua la noche crece el día.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Los perros abren los ojos a los 15 días, los pendejos nunca.
Buenas son las mangas después de las Pascuas.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
Más fácil es caerse que levantarse.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Jinete chico en caballo grande, una pulga sobre un elefante.
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
En el menguante de enero, corta tu madero.
Hable bien el que sabe, y el que no, echase la llave.
Berzas en enero, saben como carnero.
De todas maneras, aguaderas.
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Al asno lerdo, arriero loco.
A dineros dados, brazos quebrados.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Llueva sobre su dueño, no sobre mí, que nada tengo.
Mentir y comer pescado, requieren mucho cuidado.
Hazme la barba, hacerte el copete.
De buenos y de mejores a mi hija vengan demandadores.
Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
Arandino, borracho fino.
A razón de catorce, siete es la media, venticinco mujeres cincuenta tetas, y si son de gorrina...cientocincuenta.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
El agua de Agosto quita vino y no da mosto.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Hijos antes de casamiento, traen gran sufrimiento.
Ir en el coche de San Fernando: unos raticos a pie y otros andando.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
De día y con sol.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
Escatimar y dar a putas.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.