A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.
No hagas hoy lo que puedas hacer mañana.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
Guarda bien lo tuyo y no harán ladrón a ninguno.
La ciencia hace soberbios, la fortuna, necios.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
No te hagas mucho el tonto, que al final terminarás siéndolo.
Alta cama y poca ropa, es señal de gente loca.
Dame pan y dime tonto.
Mi secreto, en mi pecho.
No cortes el árbol que te da sombra.
En Santo Domingo de la Calzada, canto la gallina después de asada.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
El duro del casado vale dos cincuenta.
A hoy lo veo; en mañana, poco creo.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
Bachiller en medicina, confunde el vino con la orina.
No hay más araña que la que teje.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Lo escrito, escrito esta.
Cada uno se apaña según tiene maña.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Del ahorro viene el logro.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Burro prestado termina con el lomo chollado.
Parva trillada, parva beldada.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
A la mujer barbuda, de lejos se le saluda, con dos piedras mejor que con una.
Pablo se casó en Segovia, ciego, sordomudo y manco; cómo sería la novia cuando engañaron a Pablo.
En buenas manos está el pandero que lo sabrá bien tañer.
Por lo estrecho se va al cielo, y por lo ancho al infierno.
Intelecto apretado discurre que rabia.
De desgraciados está el mundo lleno.
Puso un circo, y le crecieron los enanos.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
La alegría es gran medicina; pero no se vende en la botica.
La ocasión llega, llama y no espera.
Hay que poner remedio a tiempo.
Burro suelto del amo se ríe.
Oveja chiquita, cada año es corderita.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
Moza reidora, o puta o habladora.
Abaja acá, gallo, que estás encaramado.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
Abanico calañés cuesta dos cuartos o tres.
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.