Hay que andar más tieso que un ajo.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
Agua que no fluye se vuelve pantano y apesta.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Los pies van donde va el corazón
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
La mujer debe gobernar la casa, y el marido la caja.
La medicina solo puede curar las enfermedades curables.
La glotonería acaba con muchos.
Cuando llueve y hace sol, son las bodas del pastor.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Enfermo que bebe y no mea el diablo que se lo crea.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
Bien mereció papilla quien se fió de Mariquilla.
El hombre es verdaderamente libre cuando ni teme ni desea nada
Vivir juntado es igual que casado.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
El día que el pobre come merluza, está malo el pobre o la merluza.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Es de sabios preguntar y de tontos el callar.
Por decir "¡viva San Roque!", me metieron prisionero; ahora que estoy en prisiones, "¡viva San Roque y el perro!".
Amistad entre desiguales, uno es señor y el otro el servidor.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Hay un momento para cada cosa. Un día de viento no es adecuado para construir tejados.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Los hijos heredan las culpas de los padres
Después de la victoria, aprieta el casco.
Ningún rico se recuerda, cuando era mozo de cuerda.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Chilla más que un camionao é pollos.
Las malas nuevas, pronto llegan.
Variante: La vaca pequeña siempre parece chala.
¡No nos mires, unete! (Transición española).