Cuando la mula ríe, el asno llora.
Necesitado te veas.
Mientras cuentas las estrellas te rodea la oscuridad más profunda
A río crecido, sentarse en la orilla.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.
Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
Cuando hay un sitio en el corazón, lo hay en la casa.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
Las acciones revelan las pasiones
Si los escritos desaparecen la nación desaparecerá, si los escritos son brillantes la nación es excelente.
Si tu vecina te alaba y felicita es que para algo te necesita.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
El que tiene narices, no manda a oler.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
A quien dices el secreto das tu libertad.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Cortesías engendran cortesías.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
El que está enfermo no reusa la medicina.
La mujer virtuosa, corona es de su marido.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
Madre piadosa hace hija asquerosa.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
¿saldrá humo de una chimenea apagada?.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
Más vale mendrugo que tarugo.
Si vas a pasear, las bragas has de cambiar.
La muerte lo mismo come cordero como carnero.
El que mucho promete, poco cumple.
En casa de los tíos ella es la tía.
A veces el remedio es peor que la enfermedad.
Día vivido, día perdido.
El que ha naufragado teme a la mar aún calmada.
De día beata, de noche gata.
Componte para el marido y no para el amigo.
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.