El tiempo todo lo alcanza, a la corta o a la larga.
A raposa durmiente, no le amanece la gallina en el vientre.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Al mal segador la paja estorba.
Las bendiciones nunca vienen en pares, y los infortunios nunca vienen solos.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
De un cólico de acelgas nunca murió rey ni reina.
A la oveja mansa, cada cordero la mama.
El amor es como los pasteles, que recalentados no sirven.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
Necios y gatos son desconfiados.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
Divide y vencerás.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
En Agosto trilla el perezoso.
A un fresco, un cuesco.
No puede ser precavida, quien no sabe de la vida.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
La muerte no anda en zancos.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
El Papa y el campesino unidos saben más que el Papa solo.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
El oro luce, y la virtud reluce.
No es lo mismo una leyenda hebrea que una vieja leyendo hebria.
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.
La oprtunidad la pintan calva.
Hay que convivir; pero no conbeber.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
El allegar no es por mucho madrugar, sino por mucho trabajar y poco gastar.
Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Hoy por mí, mañana por ti.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
Años de nones, muchos montones.
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
Florecillas en el trigo, pegujal medio perdido.
A ruin, ruin y medio.
El tonto ni de Dios goza.
Todos somos hermanos bajo el ardiente sol.
Quitar la leña debajo de la caldera.