A ciento de renta, mil de vanidad.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Disfruta solo los placeres del momento.
Hombre dormido, ni del todo muerto ni del todo vivo.
El que mal anda, mal acaba.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Cada gallo canta en su gallinero, y el que es bueno, en el suyo y en el ajeno.
Burro empinado, por hombres es contado.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
Al molino y a la esposa, siempre le falta alguna cosa.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
En los ojos y en la frente se lee lo que el hombre siente.
Más fea que una patada en la canilla.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
El amor, de necios hace discretos.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Basta un minuto para hacer un héroe, pero es necesaria toda una vida para conseguir un hombre de bien
Alegría no comunicada, alegría malograda.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Las espinacas son la escoba del estómago.
No quieras nunca buenos comienzos.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Variante: En Febrero busca la sombra el perro; a finales, que no a primeros.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
La felicidad de una casa tranquila se valora cuando la paz deja de existir
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
El amor de carnaval muere en la cuaresma
Huye del que te alaba, sufre al que te injuria
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Vale más ser ralos que calvos.
No coma cuento coma carne.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
¡A darle que es mole de olla!
Un jesuita y una suegra saben más que una culebra.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Mal de muchos, epidemia.
Con el tiempo que pasa se conoce el corazón del hombre.
En largos caminos se conocen los amigos.
Deja la bola rodar, que ya parará.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.