Amor que del alma nace, al pie de la tumba muere.
La mucha tristeza es muerte lenta.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
El que nace chicharra, muere cantando.
Amor no correspondido, tiempo perdido.
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Cuanto más viejo más pellejo.
De tal árbol tal astilla.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
Perro viejo, no aprende truco nuevo, o sino ya no es muestrea.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
El deseo hace hermoso lo feo.
La mentira nunca muere de vieja.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Con los años viene el seso, y se va el sexo.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Come y bebe, que la vida es breve.
Bien ama quien nunca olvida.
A perro viejo no cuz cuz.
El hijo muerto, y el apio al huerto.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Donde comen dos comen tres.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Idas sin vuelta, el hombre a la horca, el pan de pastores y los potros a la feria.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Es de sabios cambiar de mujer.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
La abuela que no guardo leña en abril, no supo vivir.
Las gaviotas, mientras más viejas más locas.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
Los que temen una caída están medio vencidos.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
El pez grande se come al chico.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Casa de padre, viña de abuelo y olivar de bisabuelo.
Al pan se arrima el perro.
Con los años viene el seso.