El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
Las tormentas de San Juan quitan vino y no dan pan.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
El precio se olvida, la calidad permanece.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
El pan sin ojos, y el queso con ellos.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Cuando la milana pía, agua para tres días.
El sol ablanda la cera y endurece la tierra.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
Deja que el buey mee que descansa.
En amores: Corazones y en Empedradas: Zapatos.
El que tiene ovejas, tiene pellejas.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
El pato que quiere pasar por cóndor termina siendo ganso.
Ni siquiera Dios, que es todopoderoso, puede hacer que caiga la lluvia de un cielo raso.
Agrandado como alpargata de pichi.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
No hay miel sin hiel.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
Me cortaron las piernas.
El diablo está en los detalles.
Los placeres más dulces no están exentos de dolor
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Paciencia piojo que la noche es larga.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Más fea que un carro por debajo.
¡Cuánto y cuánto chiquillo, para cazar un grillo!.
Lágrimas de viuda, poco duran.
A galgo mojado, liebre enjuta.
No gastés pólvora en chimancos.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
Perro ladrador, poco mordedor.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
No hables si lo que vas a decir no es más hermoso que el silencio.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.