Niño malo no castigado, hácese más osado.
Por San Antón, la gallina pon.
Decir bien y obrar mejor.
El que corre mucho se cae de panza y el que no corre no alcanza.
No puede ser larga la felicidad del mentiroso o ladrón.
La belleza atrae, el talento retiene y el corazón sostiene.
Con el rey me eché, más puta me quedé.
El corazón y los ojos nunca son viejos.
Un zapatero, un sastre y un barbero, tres personas distintas y ninguno es verdadero.
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
El Dios (el hombre divino) está siempre en los éxitos, y el hombre (terreno) en sus fracasos.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
Dos perros pueden matar a un león.
Antes de mil años, todos seremos calvos.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Habla bien de alguien y te hará quedar mal.
La mujer puede tanto que hace pecar a un Santo.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
El sarampión mata a lo traidor.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
El hombre nació para morir, es mortal.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Hambre larga, no repara en salsas.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
Santa Catalina nos libre de muerte repentina.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
La felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria.
Más vale lidiar con la ruin bestia que llevarla a cuestas.
La zagala y el garzón, para en uno son.
En las decisiones políticas el calor es inversamente proporcional a la doctrina
Los hombres son como los caracoles que con el buen tiemposalen de la concha y con el malo se esconden en ella
No confíes del peón que tiene las manos finas.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
Mula vieja y mal comida, no se aguanta la subida.
El bien viene andando, pero el mal volando.
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
Id a la feria y veréis como os va en ella.
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
Dar la última mano.
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.