Lo dicho, dicho está.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
A malos ratos, buenos tragos.
Tiempo de grajos, pueden ser más los de arriba que los de abajo.
De pena murió un burro en Cartagena.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
No preguntes que el tiempo te lo dirá, que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar.
De buena semilla, buena cosecha.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
Estar como un gallo en paté.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Al mal paso, darle prisa.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
Llenar el tarro.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Ninguno pierde jugando lo que gano cavando.
Estas si que son piernas, que no las de mi mujer; y eran las mesmas.
A barriga llena, corazón contento.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
Una pizca de discreción vale más que un manojo de conocimiento.
Hombre que vive de amor y vino, que no se queje de su destino.
Nunca cages mas de lo que comes.
Decir la verdad es como escribir bien, se aprende practicando
El que regala, no vende; pero sorprende.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
El andar de la madre, tiene la hija. Siempre salen los cascos a la botija.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
Si te pica una salamanquesa, prepara el ataúd y la mesa.
A fuer de Toledo, que pierde la dama y paga el caballero.
El viento y la marea no esperan a nadie.
La mujeres es más lista que el hombre que la conquista. e La mula y la mujer son malos de conocer.
Más vale aliento de madre que leche de ama.
Por la peana se adora al santo.
Nadie plante haya para que de ella le hagan el pijama.
Duelos me hicieron negra, que yo blanca era.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Dar es corazón, pedir es dolor
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.