No se va más lejos cuando se cambia de camino todos los días.
A cada cañada le llega su añada.
Escatimar y dar a putas.
Madruga y verás; busca y hallarás.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
No hay virtud y nobleza que no abata la pobreza.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Para alcanzar, porfiar.
La nieve no rompe las ramas del sauce.
En casa llena el loco no se apena.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
La buena vaina no hace buena la espada.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Aunque se saque el oro de vil escoria, a todos les huele a gloria.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Bien urde quien bien trama.
Sarna con gusto no pica.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Según hagas tu cama, así dormirás.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Con caracoles, higos y brevas, agua no bebas.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Tanto hace por su fama quien te envidia como quien te alaba.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
Esa muchacha caraja, no presta el hacha ni raja.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
El amor no se oxida
Las uvas están verdes.
El ladrón juzga por su condición.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Cuanto más viejo más pellejo.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Quién quisiere vivir sano, coma poco y cene temprano.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
En talento o en caudales, lo que tienes justo vales.