Da lo tuyo antes de morir, y dispónte a sufrir.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
Cuando el río no hace ruido, o no lleva agua o va muy crecido.
En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.
El que evita la tentación, evita el pecado.
Cuando fui nuera, nunca tuve buena suegra, y cuando fui suegra nunca tuve nuera.
El que ve el cielo en el agua ve los peces en los árboles.
Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Oveja que bala, bocado que pierde.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
Amigo lejos, amigo muerto.
Halagos de suegra, consuelo de nietos.
De diestro a diestro, el más presto.
Hiciste como Blas, ya comiste, ya te vas.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
No habiendo lomo, de todo como.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
Enamorado y loco, lo uno es lo otro.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
A quien nada quiere, todo le sobra.
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
Oculta el bien que haces, imita al nilo que oculta su fuente.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
Quien no hace nada cuando puede, tampoco lo hace cuando quiere.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
No hay caza perdida, sino la liebre asada y la perdiz cocida.
Las grandes cargas están hechas de pequeños puñados.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
Al maestro, cuchillada presto.
Conoce a tu adversario y conócete a ti mismo, y vencerás en cien batallas.
Ya que la montaña no viene a mí, iré yo a la montaña.
Nos ha jodido mayo con no llover.
Ya no soy quien solía ser.
Debajo de una mala capa, puede haber un buen bebedor.
Una pequeña piedra es a veces suficiente para volcar un gran carro
Llenarle la cuenca a alguien.
Aún está la pelota en el tejado.
Vámonos que mañana verá la tuerta los espárragos.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Barba roja, mucho viento porta.
Los caballos como las mujeres en manos de "tarugos" se echan a perder.
Yo que no duermo, a todos doy mal sueño.
Anda, mozo, anda, de Burgos a Aranda; que de Aranda a Extremadura, yo te llevaré en mi mula.
Por la panza empieza la danza.