Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
Justicia y no por mi casa.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
La mujer puede atravesar la roca si se lo propone.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Ni en burlas ni en veras, pidas al melonar peras.
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
De arriero a arriero no pasa dinero.
Borrón y cuenta nueva, la cuenta pasada aprueba.
Más vale ser un rico labrador que un marqués pobretón.
¿Quérellas?. Huye de ellas.
Apúrate despacio, sin prisa y sin pausa, y cuando llegues a la cumbre de la montaña, sigue subiendo.
Cuando los solteros se divierten en el cielo, truena.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
Brilla por su ausencia.
El hombre que se enoja se derrotará a sí mismo en el combate, lo mismo que en la vida.
Entre la cuna y la sepultura no hay cosa segura.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
Agua vertida, mujer parida.
Al haragán y al pobre, todo le cuesta el doble.
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
La sed por el oro, socava el decoro.
Quien discretamente se cura, más dura; quien se cura y se curetea, su muerte desea.
Por Todos los Santos, los trigos sembrados y todos los frutos en casa encerrados.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
El amor no hace hervir la olla
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
Buena muerte es buena suerte.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Ranas que cantan, el agua cerca; si no del cielo, de la tierra.
Chico bache y grande caída.
La pobreza no es un delito, pero es mejor no mostrarlo.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Al viejo pelele, todo le duele.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.