Callar y callemos que todos de barro semos.
Ninguno se embriaga del vino de casa.
Cuando la zorra anda a caza de grillos, no hay para ella ni para sus hijos.
Pasado el tranco, olvidado el santo.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
Donde hay hambre no hay pan duro.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Juegos de manos, ni a los piojos les son gratos.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
Ni al caballo corredor, ni al hombre rifador dura mucho el honor.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
La sola bravata, no hiere ni mata.
Si has obtenido la riqueza con falsos juramentos, tu corazón será pervertido por tu vientre.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
La necesidad es la madre de la imaginación.
Nada es fácil para el falto de voluntad.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
El que estudia diez años en la oscuridad será universalmente conocido como quiera.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
Si te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aún has de andar y de espaldas a lo ya andado.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Yo para ser feliz quiero un camión.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
Conocimientos puede tenerlos cualquiera, pero el arte de pensar es el regalo más escaso de la naturaleza.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Cada casa es un mundo, y cada cabeza una alcancía.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Ajo hervido, ajo perdido.
Hay desgracias con suerte.
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
El enamorado es el camarada del alma.
Hija enlodada, ni viuda, ni casada.
Guarda pan para Mayo y leña para Abril, que no sabes el tiempo que ha de venir.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
Quien quiere ser rico y no quiere trabajar, presto vendrá a hurtar.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
El hombre propone y Dios dispone.
El que siembra, cosecha.
A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.
A la hija mala, dineros y casalla.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.