Donde bien me va, allí mi patria está.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
La vida es un soplo.
Cuando de los cincuenta pases, no te cases.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Las mujeres son como las gaseosas, unas caseras y otras revoltosas.
Más difícil que matar un burro a pellizcos.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
Joda más, joda menos, pero no joda tan parejo.
Levantando la enjalma, es que se ve la matadura.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
La mala hierba, presto crece.
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
No hay alegría sin aflicción.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Cuando se trate de damas, no te vayas por las ramas.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Cuervos vienen, carne huelen.
La ocasión llega, llama y no espera.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Más vale despedirse que ser despedido.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
De bromas pesadas, veras lamentadas.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
Casadita y con hijos te quisiera ver, que doncella y hermosa cualquiera lo es.
La medicina cura, la naturaleza sana.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
¿A dónde vas a ir que más valgas?.
Si quieres matar a tu mujer, dale sardinas por San Miguel.
Quiere decir que, casi nunca, viene de hecho que desde la cosecha de las uvas a la de las peras, hay mucho tiempo.
Arroz y merluza, melón y pepino, nacen en agua y mueren en vino.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
De luengas vías, luengas mentiras.
Aprendo mientras vivo.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Amor es el vino que más pronto se avinagra.