Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
Al hijo del herrero, de balde le machacan el hierro.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
La vida es un montón de pequeñas cosas
Por San Isidro labrador, se va el frío y viene el sol.
De sol de tarde, Dios te guarde.
Todo se andará si la vara no se rompe.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Cantó al alba la perdiz, más le valiera morir.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
Hablando nos entendemos.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Un clavo saca a otro clavo.
La mujer es como el sendero por el que se camina: no se debe pensar en los que ya lo anduvieron ni en los que lo andarán.
De amigo reconciliado y de fraile colorado, guárdate con cuidado.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Los brazos pronto se cansan, cuando las muelas descansan.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
A la hija casada sálennos yernos.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
No falta de que reirse.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
De casas y de potros que lo hagan otros.
La madre y la hija, por dar y tomar son amigas.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
No hay que buscar al ahogado rió arriba.
Aunque el vivir es incierto, nadie en la víspera ha muerto.
La ansiada numisma, no se hace ella misma.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Una fábula es un puente que conduce a laa verdad.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
Para mejor pasar la vida, tener esposa y querida.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
Casa cerrada, casa arruinada.
Tu casa puede sustituir al mundo; el mundo jamás sustituirá a tu casa.