Agosto lleva la culpa y Septiembre la pulpa.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
Un perro sabe donde se tira comida.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Pascua pasada, el martes a casa.
Al tonto se le conoce pronto.
El hombre es un animal de costumbre.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
La que al andar las ancas menea, bien se del pie que cojea.
No es lo mismo dos tazas de té, que dos tetazas.
A quién le dan pan, que llore.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
No era nada la meada, y calaba siete colchones y una frazada.
El chocolate excelente, para poderse beber, tres cosas ha menester: espeso, dulce y caliente.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
Buen corazón vence mala andanza.
En nombrando al rey de Roma, luego asoma.
La buena obra, ella misma se loa.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Alquimista certero, del hierro pensó hacer oro e hizo del oro hierro.
Por San Blas, una hora más.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Más peligroso que tiroteo en ascensor.
Quien no hace nada cuando puede, tampoco lo hace cuando quiere.
Oveja harta de su rabo se espanta.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Alba roja , vela moja.
Si un problema tiene solución, no hace falta preocuparse. Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
Si vienen los patos, viene la nieve.
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
El que guarda, halla.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
Jodido pero contento.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
Ni por salvar la vida es licita la mentira.
Abogado, juez y doctor, cuanto más lejos, mejor.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
No te metas donde salir no puedas.
Me importa un bledo.
¿Cómo amaneciste ? Pues bien, ahí acostado.