El desorden almuerza con la abundancia, come con la pobreza y cena con la miseria.
Pascua pasada, el martes a casa.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Las malas nuevas siempre son ciertas.
Una obra mala, con una buena se paga.
Enfermedad larga, cruz a la espalda.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
A una mujer no se la debe golpear ni con una flor.
El hombre es un animal de costumbre.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
Por San Blas, una hora más.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
El chocolate excelente, para poderse beber, tres cosas ha menester: espeso, dulce y caliente.
Amor atrevido, siempre bien ha parecido.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
Un perro sabe donde se tira comida.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
En nombrando al rey de Roma, luego asoma.
A quién le dan pan, que llore.
Buen corazón vence mala andanza.
Entre bellacos, virtud es el engaño.
La que al andar las ancas menea, bien se del pie que cojea.
Alquimista certero, del hierro pensó hacer oro e hizo del oro hierro.
No es lo mismo dos tazas de té, que dos tetazas.
Más peligroso que tiroteo en ascensor.
Alba roja , vela moja.
No era nada la meada, y calaba siete colchones y una frazada.
La buena obra, ella misma se loa.
Quien no hace nada cuando puede, tampoco lo hace cuando quiere.
Al tonto se le conoce pronto.
Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
Jodido pero contento.
Lo que no puede uno, pueden muchos.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Abogado, juez y doctor, cuanto más lejos, mejor.
Si vienen los patos, viene la nieve.
El que guarda, halla.
El deudor no se muera, que la deuda en pie se queda.
Oveja harta de su rabo se espanta.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
No importa que en el valle haya sombras, si en la montaña brilla el sol.
Me importa un bledo.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Donde lo hay, se gasta.
El que bruto entra, bruto se ausenta.