De quien a la cara no mira, todo hombre discreto desconfía.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
Ni higos sin vino, ni pucheros sin tocino.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.
Caballo alquilado, nunca cansado.
Con esfuerzo y esperanza todo se alcanza.
Los enamorados, no ven a los lados.
Ni lleves cohecho, ni sueltes derecho.
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
Cortesía de boca, mucho consigue y nada cuesta.
No eches toda la carne al asador.
Blanco y mojado, sopas de leche.
Es mejor escuchar poco y entender que escuchar mucho y no hacerlo.
Agua por Virgen de Agosto, quita aceite y agua el mosto.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
En paellas y en culos, cada uno tenemos uno.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
Muy bien conoce la rama, el mico que la encarama.
Para colmo de males, tratar con animales.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
El hombre se arropa, hasta dónde la sábana le llegue.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
Primero la firmita y luego la camita.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Ninguna maravilla dura más de tres días.
Más vale creerlo que irlo a ver.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
Buen lector, mal escribano.
Los bienes son para aquellos que saben disfrutarlos.
Cada perro, con su hueso.
Aquí paz y en el cielo gloria.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Los cascos salen a la botija.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
El celoso no puede ser jocoso.
Cumplidos entre soldados son excusados.
Gallo fino no extraña gallinero.
Quien no se rebaja a hablar con cualquiera es porque esta al fondo aunque no lo quiera.
Palabra dada, palabra sagrada.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
Antes doblar que quebrar.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
El que sabe que es un loco no está muy loco.
Aunque la jaula sea de oro, no deja de ser prision.
Los grandes talentos son calmados en la prosperidad y callados en la adversidad.
Del ocio nace el feo negocio.
Cantar bien es de pocos, cantar mal es de locos.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
Para Santa Catalina, el gallo con la gallina.
Desvélate por saber y trabaja por tener.