¿Cómo se puede escupir en una cara sonriente?
Más quiero asno que me lleve que caballo que me tire.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
Para el postrero no hay cuchara.
Es como tener un tío en Alcalá, que ni tienes tío, ni tienes na.
Del agua fría el gato escaldado huye.
No hay balanza tan recta que algún tiempo no se tuerza.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
Si yo tuviera una escoba cuantas cosas barreria.
Los verdaderos amigos se conocen en la adversidad.
Hoy figura, mañana sepultura.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
Imite y supere el envidioso al envidiado; más que él será elogiado.
Engañarme porque no me mintió, que si me mintiera, engañarme no pudiera.
Bien reza, pero mal ofrece.
La ocasión abre la puerta del pecado, evítala y evitarás el peligro.
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
Con la mujer y con la mar hay que saber navegar.
Quien escucha, su mal oye.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
San Xoán garda a chave do pan, san Martiño a do viño e san Andrés a do porquiño. San Juan guarda la llave del pan, San Martín la no y San Andrés la del cochino.
Barájamela más despacio.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
Si no te aventuras, no tendrás nada.
El tabaco, el vino y la mujer, al hombre echan a perder.
Le dan en el codo y cae en la caja de ahorros.
El danzante tiene cuatro chiquitillos y todos son danzantillos.
De una gota de un tintero ¡cuánto malo y cuánto bueno!.
Lo que unos inventan, los otros lo aumentan.
Ningún burro se queda calvo.
En cama extraña, no se junta las pestañas.
Parto malo, e hija en cabo.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
El burro adelante y la carga atrás.
Si das una gota recibirás a cambio una fuente.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
Igual con igual va bien cada cual.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
La virtud es de poco sueño.
A la mañana puro y a la tarde sin agua.
El que vino a Gumiel y no bebió vino, ¿a qué coños vino?.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
La esperanza no llena la panza.
Hasta al mono más listo se le cae el zapote.
El que se ajunta con perro a ladrar aprede.
¡Lo que va de lo vivo a lo pintado!.
Un real de deuda, otro acarrea.
Si quieres que el dinero no te falte, el primero que tengas no lo gastes.
Más matan cenas que guerras.