Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
Año de endrinas, año de espinas.
Cuando seas padre comerás huevos, mientras seas hijo como cuernos.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
Nunca te duermas en los laureles.
Adonde no te llaman, no vayas.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
Una mentira, madre es de cien hijas.
Viejo que con moza casó, o vive cabrito o muere cabrón.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
A cada santo le llega su día.
Perro viejo, no aprende truco nuevo, o sino ya no es muestrea.
A cabo de cien años, todos seremos salvos o calvos.
No te guíes por mi apariencia, soy más ingenuo de lo que parezco.
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
No se debe escupir al cielo.
A falta de pan, buenas son tortas.
El sueño es media vida y la otra media la comida.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Ser un mordedor de pilares
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
También de alegría se puede morir
La primavera la sangre altera.
Veinte años puta y uno soltera, tan buena soy como cualquiera.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Deja al menos un huevo en el nido
La alegría da miedo
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
Más vale poco que nada.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
De sabios es cambiar de parecer.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
La juventud no esta perdida, solo desorientada.
El ojo del amo engorda el ganado.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Hombre chico, pensamientos grandes.
A ti te digo hija, para que entienda la hijastra.
Idos y muertos, olvidados presto.
La pereza es la madre de todos los vicios.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Tal padre, tal hijo.
A caracoles picantes, vino abundante.
Por costumbre le damos la vuelta a un pensamiento, para utilizarlo varias veces