Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
A cada cabeza, su seso.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.
El que es perico donde quiera es verde y el que es pendejo donde quiera pierde.
Daño merecido, no agravia.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
En los nidos de antaño, no hay pájaros de hogaño.
Amor de asno, coz y bocado.
Cazador y cazado confían en Dios.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
Cuando te dieren el anillo, pon el dedillo.
En Octubre caída de hojas, ubre y lumbre.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Buey suelto, rey muerto.
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
Esto parece el coño de la Bernarda.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
La respuesta más rápida es la acción.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Se oye mal pero descansa el animal.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
Obra hecha, dinero espera.
Muestra gran respeto por tu semejante.
Mejor ser feo y atrayente, que buen mozo y repelente.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
Cuanto mayor es la subida, tanto mayor es la descendida.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Cuando se monta un elefante, no molesta el rocío.
Cuanto mayor es ventura, es menos segura.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
El amor muere de mal ausencia.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
Un centímetro delante nuestro es completa oscuridad.
Qué bien canta María después de la comida.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
El buen vino, venta trae consigo.
Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Barba roja, mucho viento porta.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
Modestia exagerada, modestia falsa.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
El que nada tiene, nada vale.