Lo prestado, ni agradecido ni pagado.
Daño merecido, no agravia.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Amor de asno, coz y bocado.
En los nidos de antaño, no hay pájaros de hogaño.
Del empréstito, a veces, o ganarás amigo, o le pierdes.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.
El que es perico donde quiera es verde y el que es pendejo donde quiera pierde.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Muchos se ufanan, pero pocos se afanan.
Cazador y cazado confían en Dios.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
La respuesta más rápida es la acción.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Muestra gran respeto por tu semejante.
En Octubre caída de hojas, ubre y lumbre.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Buey suelto, rey muerto.
Mejor ser feo y atrayente, que buen mozo y repelente.
Cuando se monta un elefante, no molesta el rocío.
A quien dan y no toma, dicha es que le sobra.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
Cuando Dios borra, escribir quiere.
Cuanto mayor es ventura, es menos segura.
El buen vino, venta trae consigo.
Esto parece el coño de la Bernarda.
Ni para Dios, ni para el diablo.
Cuídate de los lobos con piel de cordero.
Obra hecha, dinero espera.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Cuanto mayor es la subida, tanto mayor es la descendida.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Un centímetro delante nuestro es completa oscuridad.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
Qué bien canta María después de la comida.
Nadie diga de ninguno porque no diga de el alguno.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
El que nada tiene, nada vale.
Es mejor precaver que tener que remediar.
La sal no dice de sí misma que es salada.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
El amor muere de mal ausencia.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Barba roja, mucho viento porta.