El hombre apercibido medio combatido.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Cada cual ve con sus anteojos, y no con los de otro.
Lo que no se conoce no se apetece.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
No tiene el corazón amor postrero, siempre el último amor es el primero.
Si el cuquillo no ha venido el 25 de abril, o se ha muerto, o lo han matado, o es que no quiere venir.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Honra la cabeza cana, y honrado serás mañana.
A brutos da el juego.
Donde tengas la olla no metas la polla.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
La envidia sigue al mérito, como la sombra al cuerpo.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
Esto no termina hasta que se acaba.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
El corazón, ni engaña ni se engaña.
El amor es como una planta trepadora que muere si no tiene nada a qué agarrarse
Pan y vino y carne, a secas.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Ni quiero ni rechazo nada de modo absoluto, sino que consulto siempre las circunstancias.
Con dinero baila el perro.
La oveja de muchos, el lobo la come.
El que teme padecer padece ya lo que teme.
El que temprano se levanta, cualquier bulto lo espanta.
Lo difícil lo hacemos para pronto, lo imposible nos tardamos un poquito más.
Lo inútil siempre es caro, aunque cueste barato.
La libertad abstracta, como las demás abstracciones, no se puede encontrar
Yo que callo, piedras apaño.
No entres de golpe en casa ajena: llama a la puerta y espera.
Vale pero millones de veces más la vida de un solo ser humano que todas las propiedades del hombre más rico de la Tierra.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Nunca permitas que tus pies vayan por delante de tus zapatos.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Freno dorado no mejora el caballo.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
Amor por cartas son promesas falsas.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Los experimentos, en casa y con gaseosa.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Salud para mí, trabajo para mi marido.
El ojo es más grande que la barriga.
Si el pimentonero se acerca a tu casa, la nieve baja.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.