El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Donde buena olla se quiebra, buena cobertera queda.
Para saber, has de leer.
El perro de buena raza hasta la muerte caza.
Freno y espuela es buena escuela.
El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
El trato engendra el cariño.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
Secreto entre reunión es de mala educación.
Las deudas desaparecen tras la muerte del acreedor.
Del aire se mantienen los camaleones, pero no los hombres.
Con el tiempo y la paciencia se adquiere la ciencia.
Cada uno es muy libre de hacer de su capa un sayo.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Donde hay confianza, da asco.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Es mejor encender una cerilla que maldecir la oscuridad.
El que trabaja, no come paja
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
Tienes más cara que un saco perras.
Ningún hombre puede ser feliz si no se aprecia a sí mismo
Aquí el más tonto hace relojes.
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
Sobre la cola del león no se sienta nadie.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Por la Virgen de Agosto pintan las uvas, y por la de Septiembre maduran.
No hay que conejear sin perros.
La ensalada: salada, vinagre poco y bien aceitada.
A quien amasa y cuece, muchas cosas le acontecen.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
No hay mal dicho si no malas interpretaciones.
Conquista el amor solo aquel que huye
El que se quemo con leche hasta las cuajadas sopla.
Agua de primavera, si no es torrencial, llena la panera.
Berzas en enero, saben como carnero.
De perdidos, al río.
El de las piedras hace pan.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
El cazador que habla demasiado, va a casa de vacío dio.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
Un caballero no puede pegarle a una mujer ni siquiera con una flor.r
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.