Camino malo se anda ligero.
Mentiroso sin memoria, pierde el hilo de la historia.
Vino y pan andar te harán.
En Peñaflor de Hornija, puta la madre y puta la hija.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Contigo me entierren, que me entiendes.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
El pecado te acusa.
El pienso "conocimiento", no es para todo jumento.
Dos fuentes, dos ríos.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
Ya me morí, y quien me lloró vi.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Hablar por la boca del ganso.
El orgullo suele ponerse la capa de la humildad.
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
Si el corazón fuera de acero, no le vencería el dinero.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Fuego guisa hoya, que no moza orgullosa.
De lo que se come se cría.
Amar a todos, confiar en nadie.
Un momento es más valioso que miles de piezas de oro.
Al que le gusta el chicharron, con ver el coche suspira.
El labrador para Octubre sus deudas cubre.
Hijo de gran ladrón, es un señorón.
Para bruto no se estudia, se nace.
Mejor solo que mal acompañao.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Domingo sucio, semana puerca.
No hay plazo que no llega, por largo que sea.
Caja que tuvo alcanfor, quédale el olor.
El asno que se cree ciervo, al saltar se despeña.
No existe cosa escondida que con el tiempo no sea bien sabida.
Mulas y putas siempre piensan unas.
En guerra los estados, los libros cerrados.
Buey que muge, todos le temen.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
La letra mata, su sentido sana.
El buen vino sin ramo se vende.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
Mete al gato en el garbanzal, que él dirá la verdad.
El amor es loco, pero a muchos vuelve tontos.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".