Bolsa llena, quita las penas.
El siervo no sabe lo que hace su amo porque éste solo le explica la acción y no el fin
Cuando truena en Abril, el labrador es feliz.
A la puta, el hijo la saca de duda.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Cuando el gallo canta, la gente se levanta.
El amor no hace hervir la olla
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
El Rey reina, más no gobierna.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
Con un carro y un borrico, el hombre se hace rico.
Dios nos da las manos pero no construye los puentes
Donde ajos ha, vino habrá.
No trepes muy alto, no sea que la caída sea más fuerte.
El enamorado es el camarada del alma.
Na noite de san Xoán, non queda na casa nin o can. En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
A causa perdida, mucha palabrería.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
En toda casa hay muchas mudanzas.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
Sustos y disgustos matan a muchos.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
¿Qué parió la burra?. Lo que la echó el asno.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
Un día de obra, un mes de escoba.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
La buena mula en el establo se vende.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Jeremías llora sus penas y no las mías.
Al matar los puercos, placeres y juegos.
Nunca un peligro sin otro se vence.
A gloria me sabe el vino que viene de blanca mano y en un cristalito fino.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
No hay invierno sin nieve, no hay primavera sin sol y no hay felicidad sin compañía.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
Más ordinario que un moco en una corbata.
Si quieres empobrecer sin sentir, mete obreros y échate a dormir.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.