Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Al aguador, su cuba y no la borla del doctor.
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
Cuanto más primo, más me arrimo.
Le dijo el grajo al cuervo: quítate allá, que tiznas.
Los pies van donde va el corazón
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
En gran río, gran pez, más ahógase alguna vez.
Los infiernos están llenos, de votos y deseos buenos.
Comer arena antes que hacer vileza.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Las medias ni pa las mujeres.
El que bien vive, harto letrado es.
Cada cual es dueño de su miedo.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Si has perdido algo hazte a la idea de que se lo has dado a un pobre
Mujer hermosa, mujer que llora, sus males aminora.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
La palabra es playa, el silencio oro.
Si quieres buena fama, no te halle el sol en la cama.
Tal vendrá que tal te quiera.
¿Adónde irá el buey que no are?.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
A cada puerta, su dueña.
Ayer putas y hoy comadres.
A mal que no tiene remedio, no hay más que ponerle buena cara.
A cada cual dé Dios el frío como ande vestido.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Más vale pálido una vez que cientas colorado.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
El amor no respeta a nadie
Cortesías engendran cortesías.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
El amo majestuoso, hace al mozo reverencioso.
A cena de vino, desayuno de agua.
A unos da Dios ovejas, a otros, orejas. A veces perdiendo se gana.
La manera de evitar grandes faltas es cuidarse de las pequeñas.
Sirve a un gran hombre y sabrás lo que es la aflicción.
Actividad cría prosperidad.
El duro del casado vale dos cincuenta.
Cría fama y échate en la cama.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios