El perro que raspa,no muerde.
La mejor felicidad, es la conformidad.
A cada cosa le llega su tiempo.
La mula y la mujer son malos de conocer.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Como turco en la neblina.
Hiciste como Blas, ya comiste, ya te vas.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
Cuanto más sepas mejor suerte tendrás.
Capa de pecadores es la noche, señores.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
De mala vid, mal sarmiento.
O bien no emprender nada, o bien asombrar a todo el mundo con cuanto emprende.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
Acuéstate sin cenar y amanecerás sin deuda.
Tierra de roza y coño de moza.
Muchos respetan el poder del rey, todos respetan el poder de la espada
Lo que esconde el más allá, tras la muerte se sabrá.
Da Dios el frío conforme al vestido.
Calumnia, que algo queda.
Muchas hormigas matan un camello.
El viento y la marea no esperan a nadie.
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
También de dolor se canta, cuando llorar no se puede.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.
La mosca es pequeña, pero es bastante grande para hacer uno enfermo.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Una palabra deja caer una casa.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
De buenas en el juego, de malas en El amor.
El que en Abril riega, en Mayo siega.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Hombre prevenido, nunca fue vencido.
Enero, soy caballero, según lo encuentro, lo llevo.
El ruso tiene tres principios: quizá, de alguna manera, no importa.
A veces vivimos nuestra vida sintiéndonos encadenados, sin saber que nosotros tenemos la llave.
Chico bache y grande caída.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Para que no se espante el borrico por delante.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
De Navidad a San Juan, seis meses van.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
A quien no quiere caldo, tres tazas y la última rebosando.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.