Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
Hasta la hora del luto, ojo enjuto.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
Cruz y raya, para que me vaya.
Chico de plaza, chico de mala raza.
En la tierra del ciego, el tuerto es rey.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Las cortinas de una alcoba son como las de un tribunal, y la cama de marfil es parecida a una cárcel
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Un tropezón puede prevenir una caída.
Jugar la última carta.
Quien casa una hija, gana un hijo.
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
Alas tenga para volar, que cebo no me ha de faltar.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
Dar una higa al médico.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
Afortunado en el juego, desafortunado en amores.
Se no San Martiño non matas cocho ou año, coa fame levarate o diaño (Si en Noviembre no matas cerdo o cordero, de hambre te llevará el demonio).
Cuando tiene cerco la luna, agua segura.
Mas vale quedar hoy con gana, que estar enfermo mañana.
Si te arrojas a un pozo, la providencia no está obligada a ir a buscarte.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
Pan de antedía, vino de año y día; y carne, del mismo día.
En mi gusto y en mi gana, ni mi tata ni mi mama.
No hay mejor maestra que la experiencia.
Se llena antes el ojo que el papo.
Almuerza bien, come más, cena poco y vivirás.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
Habla de la guerra, pero no vayas a ella.
Pase mayo, y pase pardo.
¿Por qué un guía para quien ya ve el templo?
No estará muy triste, quien de rojo viste.
El vino con el amigo.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
En la duda, ten la lengua muda.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
Cuando suga la abeja, se vuelve cera y miel; cuando la araña, veneno y hielo.
No hay caballo, por bueno que sea, que no tropiece algún día.
El que quiera la fruta tendrá que trepar al árbol.