Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Con un palo y una caña, hasta las mas verdes caen.
Amor, tos y dinero, llevan cencerro.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
La labor de Enero no la cambies por dinero.
La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Castañas, noces e viño, fan a ledicia de san Martiño.
En Mayo lodo, espigas en Agosto.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
A bien obrar, bien pagar.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
El que quiere subir inventa la escalera.
Con peso y medida, bien se sobrelleva la vida.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
Muchos vi morir de hart y Ninguno de flat.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Con pelito... no hay delito.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
Boda y cofradía, no es para cada día.
Hay que saber nadar y guardar la ropa.
Oír es precioso para el que escucha.
De paja o de heno, mi vientre lleno.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
La muerte es lo único seguro que tenemos en la vida.
La venganza es repudiable, pero tiene algo agradable.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Hazme la barba, hacerte el copete.
Carne y pescado en una comida, acortan la vida.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Un loco hace ciento.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
El hombre reina y la mujer gobierna.
No hay mano que pueda para el tiempo
Fue la negra al baño y tuvo que contar para todo el año.
Chica centella gran fuego engendra.
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
Los hombres son como los caracoles que con el buen tiemposalen de la concha y con el malo se esconden en ella
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.