Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Mándame las flores cuando aún pueda olerlas.
La muerte es imprevisible.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
Cuando tú naciste ya comía yo pan con corteza.
Escarmentar en cabeza ajena es lección barata y buena.
A la sierra, ni dueña ni cigüeña.
Hacer de su capa un sayo.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
Cada fracaso nos hace más listos.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
Muerto está el ausente, y vivo el presente.
Cavas tu tumba con los dientes.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
El ayer es dinero gastado. Mañana es dinero por venir. Usa pues el día de hoy que es dinero en efectivo.
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
La duda es la llave del conocimiento.
Cada uno interpreta a su manera la música del cielo
Cuando una está con la regla, solita se las arregla.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
Cuando llueve en Agosto, llueve miel y llueve mosto.
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
Orejas curiosas, noticias dolorosas.
Más corre un galgo que un mastín, pero si el camino es largo, más corre el mastín que el galgo.
Lengua malvada corta más que espada.
Una cabra no puede llevar la cola de otra cabra.
Oro es, lo que oro vale.
No ha nacido aún quien cuide lo ajeno.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
El tono afectuoso cautiva el oido.
Caballo que alcanza, pasar querría.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
Si te aplauden, nunca presumas hasta saber quién te aplaudía.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Ninguno se embriaga del vino de casa.
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
Mi mujer y yo éramos felices... hasta que nos conocimos.
Cinco dedos son hermanos, no iguales.
Al ausente, por muerto le da la gente.
Al ingrato con la punta del zapato.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Todo lo quiero: consejo y conejo.
El pan ajeno hace al hijo bueno.