Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
El mosquito no se apiada del hombre, por más flaco que esté.
No se disparan flechas a una cara sonriente.
Desde pequeñito le amarga el culo al pepino.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
La vida es una universidad.
De tal jarro, tal tepalcate.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Mayo sozona los frutos y Junio los acaba de madurar, y en él comienzan a coger y a lograr.
Un deber fácil no es un deber
Para rehusar curarte, te pide cuernos de perro.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
Agua tibia, media vida.
Quien no mira el derrotero, es majadero.
Dios da, nunca vende.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Pa'trás como las del marrano.
Burgáles, mala res.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Tiempos pasados fueron mejores.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
La virtud en sí es un premio
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Dolor de viuda, bien poco dura.
El muy sano, de la primera se va al camposanto.
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
Niña, te aseguro que según tienes la cara tendrás el culo.
Cual es el padre, así los hijos salen.
Componte para el marido y no para el amigo.
El pie en el lecho y la mano el pecho.
El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.
Calienta más el amor que mil fuegos