¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Donde no se gana nada, algo se va perdiendo; por lo menos, el tiempo.
Sin virtud poco vale la salud.
Tan rápido como un chisme.
No se disparan flechas a una cara sonriente.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Desde pequeñito le amarga el culo al pepino.
Un deber fácil no es un deber
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Mayo sozona los frutos y Junio los acaba de madurar, y en él comienzan a coger y a lograr.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Hablar de la mar, y en ella no entrar.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
De tal jarro, tal tepalcate.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Saben cómo ejecutar, pero no saben cómo ocultar.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
Quien no mira el derrotero, es majadero.
Burgáles, mala res.
Tiempos pasados fueron mejores.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Para rehusar curarte, te pide cuernos de perro.
Pa'trás como las del marrano.
La virtud en sí es un premio
Agua tibia, media vida.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
Mujer sola, rama sin tronco; hombre solo, rama sin hojas.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Dios da, nunca vende.
Dolor de viuda, bien poco dura.
El muy sano, de la primera se va al camposanto.
Componte para el marido y no para el amigo.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Calienta más el amor que mil fuegos
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
Cual es el padre, así los hijos salen.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
¡Oh suerte injusta!. Al rico se le muere la mujer y al pobre la burra.
El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Niña, te aseguro que según tienes la cara tendrás el culo.