La mujer puede atravesar la roca si se lo propone.
Con mujer que tiene dueño, ni sueño.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
De tus herederos, sé tu el primero.
Músico pagado, contento pero desafinado.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Fruta juanto al camino, nunca llega a madurar.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
De un perro roñoso no pueden nacer perros lobos
Comer a dos carrillos, como monja boba.
De higos a brevas, larga las lleva.
Bebe y ata la bota.
Qué bien canta el tordo si está gordo.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.
Chilla más que un camionao é pollos.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
Haz bien y vive alegre.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Más vale sardina en plato, que una sirena en retrato.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Para sabio Salomón.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Ahora sí se monto la gata en la batea
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
Cántaro que mucho va a la fuente, alguna vez se rompe.
Donde uno piensa, otro sueña.
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Cuando la Candelaria plora, el invierno fora. Y si no plora, ni dentro ni fora.
Quien no oye consejos no llega lejos.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
Al que quiera saber, mentiras a él.
Aunque me veas vestida de lana no soy borrego.
La envidia acorta la vida.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Hoja a hoja se come la alcachofa.