Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.
Decídmelo y lo olvidaré, enseñádmelo y lo recordaré, implicadme y lo entenderé, apartaos y actuaré.
En pleitos de hermanos, no metas las manos.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
No hay fuego más ardiente que la lengua del maldiciente.
En amores, los que huyen son vencedores.
Matar un tigre.
Si no sabes dónde vas, al menos debes saber de dónde vienes.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Quien come aprisa, come mal.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
Cuanto más cerca estamos sentados, más regañamos.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
La risa hace buena sangre
Baila más que un trompo.
No rías tanto; que la mucha risa acaba en llanto.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Una sola mano no basta para subirse a la palmera.
El que no cojea, renquea.
¿Qué echa al hombre de casa? Humo y mujer brava.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Quien en una piedra dos veces tropieza, justo es que se rompa la cabeza.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
Lo que haces, encuentras.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
La felicidad es una recompensa que llega a quien no la busca
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
A la mujer y a la burra, cada día una zurra.
Vale más ser ralos que calvos.
No se puede repicar y andar en la procesión.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
No puedes evitar que el pájaro de la tristeza vuele sobre tu cabeza, pero sí puedes evitar que anide en tu cabellera.
No hagas a otros lo que no quieres que hagan contigo.
Persevera en tu empeño y hallarás lo que buscas, prosigue tu fin sin desviarte y alcanzarás tu empeño, combate con energía y vencerás.
El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
Del mal que uno huye, de ese muere.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
De aquellas chanzas vienen estas danzas.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Más fea que una patada en la canilla.
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.