El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
No alardees de tu buena suerte ni te quejes de tu poca fortuna. Son dos caras de la misma moneda. Simplemente dale la vuelta a la moneda.
Al comer y al cagar, prisa no te has de dar.
A otra cosa mariposa.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Al pan se arrima el perro.
La pereza es la madre de todos los vicios.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
El que de joven corre, de viejo trota.
Solo como Adán en el día de la madre
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Lo que se pierde en una casa, se gana en otra.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
No temas a la competencia, teme a tu propia incompetencia.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
La honra y el provecho no duermen en el mismo lecho.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Refranes de viejas son sentencias.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Pasar por alto el gran saco de los defectos propios y censurar el saquito de los defectos de otro.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
A buey viejo, no se le saca paso.
A los viejos les espera la muerte a la puerta de su casa; a los jóvenes les espera al acecho.
Quien habla por refranes es un saco de verdades.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Casarse bajo el palo de la escoba
Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.
Ansias de grandeza y amistad no están nunca en sociedad
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
Se defiende como gato panza arriba.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
Pueblo chico infierno grande.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.