Cantó al alba la perdiz, más le valiera morir.
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
Hay dos cosas, oh discípulo, que conviene evitar: Una vida de placeres; eso es bajo y vano. Una vida de mortificaciones; eso es inútil y vano.
Si existe, se ve
Belleza de cuerpo no se hereda
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
La lengua del justo está detrás del corazón, más la del necio va siempre delante, suelta y dicharachera.
Ingratos hacen recatados.
Mira antes de saltar.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
Debajo de la mata florida, está la culebra escondida.
Cuando la olla hirbiendo se desborda, ella misma se calma.
Un tigre no pierde el sueño por la opinión de las ovejas.
La experiencia del pasado, si no cae en el olvido, sirve de guía para el futuro.
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Viejos los cerros y reverdecen
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
La mujer del césar, no solo ha de ser honrada, sino que lo ha de parecer.
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
Qué te crees la última chupada del Mango!
Entran como arrimaos y quieren salir como dueños.
Quien mucho desea, mucho teme.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Un gran hombre comparte lo que tiene con los demás.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
A un traidor, dos alevosos.
Conoce a tu adversario y conócete a ti mismo, y vencerás en cien batallas.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
No hay secreto si tres lo saben.
Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
Ver y no tocar, se llama respetar.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.