Para llegar a saber, aceite del velón has de oler.
Las medias ni pa las mujeres.
No hay luna más clara que la de enero, ni amor más querido que el primero.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
La vida es un soplo.
El que quiera saber, que vaya a Salamanca.
La pobre está más mamada, que teta recién casada.
Pan de antedía, vino de año y día; y carne, del mismo día.
La llave que se usa mucho siempre está brillante.
Para el postrero no hay cuchara.
Ignorar para preguntar y preguntar para saber, eso es aprender.
Encima de la leche, nada eches.
Lo que barato es hoy, puede ser caro mañana.
Mujer de treinta y sin Nene, no sabe que lo tiene.
El amor vive en presencia y muere en ausencia.
Hasta al mejor cocinero se le va un pelo en la sopa.
La que luce entre las ollas no luce entre las otras.
Pan y vino y carne, a secas.
Los fanfarrones son lo que menos hacen.
A fiar lo asesinó el mal pagar.
Hacienda que otro gano poco duró.
Dicen que casar casar, yo también me casaría si la vida de casados fuera como el primer día.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
Cuando la culebra canta, señal de agua.
Mal se saca agua de la piedra.
Madurar viche.
Zapato de ramplón, de larga duración.
Fue a por agua y salió escalado.
Mediando el dinero entre dos amigos, los hace enemigos.
Quien desea aprender, pronto llegara a saber.
Esta vale en oro lo que pesa.
Si cuidas tus centavos, tus millones se cuidarán solos.
Por puerta abierta ladrones entran.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
Cada doblón acumulado ha sido diez veces rapiñado.
Te casaste, te entera.
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
Comer a dos carrillos, como monja boba.
Primero, pensar y después, hablar.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
El que llama a un abogado es que ha matado o mucho ha robado.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
Trato es trato.
El tiempo enseña más que cien maestros de escuela.
Picha española no mea sola.