Buenas serian las cuchilladas si no fuese por las puntadas.
Labranzas de aguja, ni valen más que las de pluma.
Ratón que corre mucho resbala frente a la cueva.
Muchas manos en la Hornillos, no Dejan probar morcilla.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
Por San Andrés el vino nuevo, añejo es.
Criado y caballo, un año.
Lleva en todo un ten con ten y todo te saldrá bien.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
¿Qué le hace una mancha más al tigre?.
Un ojo al gato y otro al garabato.
A buena hora pidió el rey gachas.
No hay que llegar primero pero hay que saber llegar.
Comer sin trabajar, no se debe tolerar.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
De lo que se come se cría.
Te quiere bien quien te pone casa en Jaén.
Fiebres otoñales, largas o mortales.
Lo que no está prohibido está permitido.
No cogíamos en el fuego, y parió la abuela.
El pescado y el huésped, a los tres días hieden.
De solo aire no vive nadie.
Al desganado, darle ajos.
Antes encontrarás burro con cuernos que amigo perfecto.
La mujer es como una sombra: no podrás atraparla, pero tampoco huir de ella.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Un abogado listo, te hará creer lo que nunca has visto.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
Esto no termina hasta que se acaba.
Mala y engañosa ciencia es juzgar por las apariencias.
El cazador busca la pieza, la pieza no busca al cazador.
Apenas si ha nacido, y ya quiero marido.
Más difícil que abrir una tienda para comerciar es mantenerla abierta.
Los amigos se conocen en las ocasiones.
Lo más feo, con interés, hermoso es.
Nadie envejece a la mesa.
De cuarenta años para arriba, no te mojes la barriga.
Zumbido de mosquito, es nada, grande grito.
Si a tu hijo no le das castigo, serás su peor enemigo.
Baila Antón según le hacen el son.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.
Si los hijos salen de casa, no es fácil reunirlos de nuevo.
A cuenta del tío rico trabajaba Perico.
Hambre y sed, la mejor salsa para comer.
Buena gana de comer, rica salsa es.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
Deja la cama al ser de día y vivirás con alegría.
Por una senda escarpada, la maleta es más pesada.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.