Por San Mateo, la vendimia arreo.
Pídele a Dios que muera si quieres que dure mucho.
Sayo que otro suda, poco dura.
No todos los viejos son sabios, ni todos los sabios son viejos.
Camino robado, al otro día, sin gente.
Si sabes que no llegarás a la meta, no te metas.
El maestro sabe lo que hace.
Malas nuevas, como el rayo llegan.
La misa, dígala el cura.
Andar el tiempo y vernos hemos.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
Boca sin dientes, casa sin gente.
A manchas de corazón no basta ningún jabón.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Si tu vida ha sido una comedia, tu matrimonio será un drama.
Es más fácil tapar el sol con un dedo que la verdad con una montaña de mentiras.
A la mujer casada, no le des de la barba.
Cuando la hija le llega a la madre a la cintura, ya no tiene hija segura.
No le pegues a la yegua antes de empezar la carrera.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
El que corre muy aprisa no correrá mucho.
La medicina solo puede curar las enfermedades curables.
Hay ropa tendida.
A la carne vino, y si es jamón, con más razón.
La mujer que no se casa, se seca como una pasa.
Con pistola a discreción, cualquiera tiene razón.
El que corre mucho, atrás se halla.
Está visto y comprobao, que al que le dan por el culo está gordo y colorao.
En bote pequeño la buena mermelada.
Zapateador que bien zapatea, bien se menea.
Donde hay leyes, hay trampas.
A falta de manos, buenos son los pies.
Rincón por rincón, Alcañiz en Aragón.
El tiempo es el jinete que cansa a la juventud.
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.
Hijo de gata, ratones mata.
Cuando dude, no saludes.
Al son que le toquen bailan.
En todas partes tiene la semana su martes.
Mientras dura, vida y dulzura.
Cántaro vacío, con solo aire hace ruido.
Quién no se levanta temprano, nunca hace el trabajo diario.
A la sombra del que camina se para el que está gateando.
Perfecto solo Dios.
Es más infeliz que una mata de habas.
Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.
Febrerillo corto con sus días 28, si tuviera más cuatro, no quedaba ni perro ni gato.
Camino malo, pásalo pronto.
A cada cien años los reyes son villanos, y al cabo de ciento diez, los villanos son reyes.
Se comió mi pan, y se cagó en el portal.