Amistad verdadera o fingida, el tiempo la examina.
La zorra vieja vuélvese bermeja.
La primera señora, la segunda escoba.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
A buen bosque vas por leña.
Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
¿Enseñar sin saber?, como no sea el culo, no sé qué.
Lo que sale por la boca daña más que lo que entra por ella.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
Cabello crespo, calvo presto.
Encontrarse y hacerse amigos: nada más fácil. ¿Vivir juntos u seguir siendo amigos? Nada más difícil
A Roma por todo.
Callen barbas y hablen cartas.
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
Más vale bien amigada que mal casada.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Al enemigo, ni agua.
Ítem de lista viñeteada
Flaco hombre, mucho come.
El que le tiene miedo a los ojos, no puede comer cabeza.
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Año de neblinas, año de harinas.
Ya me llenaste el taco de piedritas.
Si nos hacemos polvo, nos harán lodo.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
El que no coge consejeros no llega a viejo.
Boda sin borracho tenla a milagro.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
Como el perro del hortelano, ni come ni deja comer.
De lejos parecen y de cerca son.
Es más fácil hacer un agujero en el agua que obtener una moneda de un avaro.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
El que cree en la astrología, se amarga todos los días.
Con el favor no te conocerás, sin él no te conocerán.
Dos es compañía, tres multitud.
Esto fue como llamarada de petate.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
Agosto, frío el rostro.
Antes de que te cases, mira bien lo que haces.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
Ara con heladas, que matarás la grama.
Encima de la cabaña todo daña.
Donde va el perrito, va el gatito.
Quien mal cultiva la tierra a su país hace la guerra.
De cualquier nube sale un chubasco.
Salamanca, a unos sana y a otros manca y a todos deja sin blanca.
El vaso malo nunca se cae de la mano.
De noche madrugan los arrieros.