Si al pez le gusta el agua, el agua tratara bien al pez.
La esperanza es como el azúcar en el té. Aunque es muy poca, todo lo endulza.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
Uno puede llevar al caballo al agua, pero no lo puede hacer beber.
La necesidad conduce a Dios.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.
Manos limpias y uñas cortas, no amasaron, malas tortas.
Si te hace caricias el que no te las acostumbra a hacer, o te quiere engañar o te ha menester.
El que camina en terreno plano, jamas tropieza.
La soga, tras el caldero.
Entiende bien la dicción, antes de armar discusión.
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
Con esos amigos, ¿para qué enemigos?.
Aún no es alcalde y ya quiere comer de balde.
Dale un pez a un hombre y comerá un día; enseñale a pescar y comerá siempre.
Escritura es buena memoria.
Hacer callar es saber mandar.
La ilusión es la realidad de los que no tienen un real.
Cuando el hombre llega al extremo, aparece la oportunidad de Dios.
Barco amarrado no gana flete.
Me importa un comino.
No hay mejor amigo que un peso duro en el bolsillo.
No comes nueces por no tirar la cáscara.
El que no anda, no tropieza.
Año bisiesto, hambre en el cesto.
Lo optimo es enemigo de lo mejor.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Valgan las llenas, por las vacías.
A la sombra de un hilo, se la pega una mujer a su marido.
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.
Llena o vacía, casa que sea mía.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
Cara de melocotón, de niño y no de hombrón.
Saber dónde aprieta el zapato.
Dios no espera año para castigar.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Firma papel y te encadenarás a él.
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
A cavador perucho, si le dieres algo, que no sea mucho.
Sirva de algo mientras se muere.
Si no tienes nada agradable que decir, no digas nada.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
A la fuerza ahorcan.
Muchas candelitas hacen un Cirio.
Atáscate, que hay lodo.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
Hoy figura, mañana sepultura.