A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
En enero no te separes del brasero.
Es mejor dar un centavo que prestar un peso.
En Febrero llama a obrero, a últimos que no a primeros.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Mas vale buena muerte que mala vida.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana.
Para quien no tiene a la suerte de su parte, todos los días son martes.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
Gorrino, cochino y marrano, todos hermanos.
La necesidad hace parir hijos machos.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
Gallo cantor, acaba en el asador.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
Como la manzana, por dentro podrida, por fuera sana.
Con persona de pelo panojo, mucho ojo.
No hay peor esfuerzo que el que no se hace.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
Ninguno es tan viejo que no pueda vivir un año, ni ninguno se vaya ni se muera; que de idos y muertos nadie se acuerda.
¿Mujer si, comes de mi culo y huyes de mi boca?.
No seas hornera si la cabeza tienes de cera.
El buen vino, venta trae consigo.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Por Santa Ana no hay borrica mala y por Santiago no hay mal caballo.
Con salchichón, siempre es ocasión.
No se va al cielo a caballo.
Pregúntaselo a tu padre, que tu abuelo no lo sabe.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
Para cerdos, buenas son bellotas.
Carnero, comer de caballero.
En llegando la Ascensión, ni merluza ni salmón.
Más chulo que un ocho.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
Algún día, ahorcan blancos.
Quien ya muerto el burro pienso le echó, tarde acordó.
Los frailes comienzan por donde los otros acaban y cesan.
Hay que aprender a ser gato de casa grande, se van a acabar los ratones.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
Los difuntos, todos juntos.
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
Quien halla a tiempo la sisa, no se queda sin camisa.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
De cornada de burro, no vi morir a ninguno.
El mal oficial le echa la culpa a la herramienta.
La prisa produce desperdicios.