Se dice el milagro pero no el santo.
El buen pagador no necesita prenda.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
Fiado has, tu pagarás.
No te metas en el seno, sabandija con veneno.
Guerra, peste y carestía andan siempre en compañía.
Paga en tres veces, tarde, mal y nunca.
Hace un frío que se hielan las palabras.
Abejas sin comida, colmenas perdidas.
Pájaro que comió, pájaro que voló.
La necesidad es la madre de la imaginación.
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
No hay enemigo chico.
Alabate pollo, que mañana te guisan.
Jamás digas: nunca jamás.
Cuando fueres a la boda, deja puesta tu olla.
En esta vida no hay dicha cumplida.
Las gotas de lluvia eran tan grandes como ubre de vaca.
Jodido pero contento.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
Piensa el avariento que gana por uno y gasta por ciento.
Cada uno hace llegar a la brasa la sardina que ha de asar.
El dinero del juego muchos lo tienen, pero pocos lo retienen.
De Marzo a la mitad, la golondrina viene y el tordo se va.
La práctica vale más que la gramática.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
Agrada y te agradarán.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Donde hay burro muerto, no faltan cuervos.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
Cuando te dieren el anillo, pon el dedillo.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
No hay día tan lueñe que presto no este presente.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
Unos suelen valer por muchos, y muchos por ninguno.
Cuando tu ibas ayer, yo venía ya de moler.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
Por robar la carne el gato, se colgó en el garabato.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
Si el grumete supiera y el patrón pudiera, todo se hiciera.
Más vale "alli corrió", que "alli murió".